Tiremos las basuras,
que las mentes infectan,
demos brillo a lo auténtico,
a lo que no avejenta.
Saldemos nuestras cuentas,
en la próxima senda,
que el amor sea la parte,
de una nueva leyenda.
Icemos nuestras mentes,
que venga amor a espuertas,
y si el virus se encrespa,
seremos como el junco,
que dobla, más no quiebra.