La mayoría de artículos que compramos a diario, poseen un sello en el que se certifica su origen. Se le conoce con el nombre de designación de proveniencia y resulta curiosa la connotación social que ha adquirido cada sello con el paso del tiempo. Mientras que el famoso Made in China se ha ido asociando con productos de bajos precios y calidades, el sello Made in Italy se ha coronado como símbolo de calidad y excelencia llegando a ser considerada una marca.