Sofía Viola creció en el underground de Buenos Aires. Desde muy pequeñita tocó trompeta y violín, actuó en la TV pública, estudió teatro pero nada de eso la apasionaba más que cantar. Un buen día su padre le dio la tarea de componer canciones y le encomendó la misión de buscarse una guitarra, ella recordó que la abuela de un amigo tenía una en su ropero así que la pidió prestada y aprendió unos acordes. Al poco tiempo Sofía cargaba su guitarra al hombro en la escuela, en las peñas, las milongas, las plazas, los bares y comenzó a componer tangos, valses, cumbias, huaynos, boleros y mucho más. Canciones de desamor, de protesta, canciones de lo cotidiano, de la vida en la ciudad, canciones serias y canciones con humor. Hace más de 10 años comenzó a viajar y nunca más se detuvo. Cantando recorrió Argentina, Uruguay, Bolivia, Perú, Chile, España, Alemania, Brasil, Colombia, Paraguay, México siempre acompañada de su guitarra y su pequeño ronroco. Con 29 años , Sofía Viola editó cuatro discos y un EP: Parmi (2009), Munanakunanchej en el camino Kurmi (2010), Júbilo (2013), A mi no (2017) y La huella en el cemento (2018).