Más la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento, hasta que el día es perfecto. El ciego de nacimiento que recibió la vista progresó en su fe, de tal manera que llamó primero a nuestro salvados como: un hombre llamado Jesús, luego dijo que era un profeta, luego un enviado de Dios, y finalmente se postró ante él creyendo que es el Hijo de Dios y adorándole. http://sites.google.com/site/idcenlasenda