Damos poco cuando damos de nuestras posesiones, cuando damos realmente es cuando nos damos a nosotros mismos. La ofrenda del cristiano a Dios es algo que se debe de hacer con alegría, no es una obligación y no se debe hacer con tristeza. Pero lo más importante es que Dios no busca nuestras dádivas, nos busca a nosotros. http://enlasenda.mex.tl