Después de disertar largamente sobre el sentido de la vida debajo del sol, donde todo es vanidad y aflicción de espíritu, Salomón da una serie de consejos a la juventud: acuérdate de tu creador, antes que vengan los días de la vejez. Finalmente nos da el verdadero sentido de la vida: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre.