Los discípulos de Juan el Bautista, al escuchar que Jesús era el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, dejaron a Juan para seguir a Jesús, sin importar sus creencias anteriores. Felipe siguió a Jesús, para después invitar a Natanael a conocerlo con la simple frase: Ven y vé. https://sites.google.com/site/idcenlasenda