Las características personales y artísticas de Bryan Adams le permiten ser admitido con derecho en el restringido círculo de los rockeros más auténticos que en los años ochenta han mantenido alta la bandera de su género, defendiéndola de influencias y contaminaciones estilísticas. Nacido en Kingston, Ontario, el 5 de noviembre de 1959, empezó en seguida a llevar una vida muy movida a causa del trabajo de su padre, un oficial enrolado en las fuerzas de la O.N.U. En aproximadamente diez años su familia se trasladó primero a Europa, residiendo en Austria, Inglaterra y Portugal, después en Israel, y finalmente en Medio Oriente. Cuando Bryan cumplió doce años, sus padres se divorciaron; confiado a la madre, se estableció definitivamente con ella y con su hermana en Vancouver, Canadá occidental. A los 16 años abandonó sus estudios, convencido de que el rock, por el que sentía pasión, era su camino; formó su primer grupo y empezó a actuar en los circuitos estudiantiles. Su buen hacer y su calidad le proporcionaron un contrato fijo de pocos meses en un club, donde su nombre empezó a ser conocido. En 1977, en una tienda de discos, tuvo lugar el histórico encuentro entre Bryan y Jim Vallance, un afamado músico de estudio que tocaba la batería.
La figura de Vallance fue fundamental para dar un sello a la futura carrera de su joven acompañante: su experiencia en el campo de la producción, su inmejorable preparación musical (estudió música en la universidad) y su desdén por el fulgurante ambiente del rock, resultaron ser el apoyo ideal. Jim y Bryan se dieron cuenta de inmediato de que podían unir sus talentos como autores de canciones, y su producción en este sentido es copiosa. Gracias al interés de Vallance, A&M Records, tras haber escuchado diferentes pruebas grabadas en cinta, le propuso un contrato discográfico a Adams, confiandolo al manager Bruce Allen. En febrero de 1980 Bryan se trasladó a Los Ángeles para grabar su primer álbum, titulado simplemente 'Bryan Adams'. El disco obtuvo un discreto éxito de crítica, y le animó a insistir en el mismo estilo, basado sobre sonidos cortantes y ejecutado sobre la base de una guitarra con inclinaciones hard. Ese mismo año emprendió una gira por Canadá, recorriendo durante meses los colegios y los locales menores. A&M confiaba en sus capacidades y para el álbum siguiente consiguió que el productor fuera el experto Bob Clearmountain, que había trabajado con The Rolling Stones, Springsteen y Roxy Music, entre otros. Las grabaciones se iniciaron en los primeros meses de 1981, y en junio apareció 'You want it, you got it'.
El impacto comercial esta vez asumió proporciones considerables, y también en esta ocasión Bryan partió con su banda, de la que ya formaban parte Keith Scott y Dave Taylor, a recorrer América septentrional, actuando como telonero de The Kinks, Foreigner y Loverboy (también canadienses). La gira y la respuesta favorable de un público cada vez más amplio le infundieron una gran confianza, hasta el punto de que para el tercer álbum, además de autor y guitarrista, asumió también el papel de productor, en compañía de Clearmountain. La grabación de 'Cuts like a knife' se inició en agosto de 1982 en los estudios Little Mountain Sound de Vancouver (como había sucedido con el disco anterior), y la publicación tuvo lugar en diciembre del mismo año. Las emisoras estadounidenses y canadienses lo radiaban continuamente, y a las pocas semanas el primer single, 'Straight from my heart' (posteriormente llevado al éxito por Bonnie Tyler y Anne Murray), entró en el Top Ten americano. La canción que le da título, promocionada por un videoclíp, arrastró el álbum hasta la consecución de un disco de oro. La actividad en directo se reveló como el componente más importante para Bryan, quien sobre el escenario desata una fuer za insólita para una persona esquiva y reservada como él. El contacto con sus fans asumió dimensiones mundiales: a finales del año siguiente Bryan actuó también en Europa y Japón, donde su gira agotó las localidades, con un total de 283 días en la carretera.
El éxito le acarreó numerosos premios y reconocimientos, entre ellos el Juno Award al mejor cantante masculino. The Pólice, grupo en auge del momento, le invitó para abrir sus conciertos en Australia y Nueva Zelanda a principios de 1984. Era el principio de un bienio formidable para el rockero canadiense, que empezó a ser conocido com el Boss del Canadá. La grabación de 'Reckless', su cuarto álbum, lo proyectó definitivamente: la grabación tuvo lugar con el habitual "equipo", y del álbum se extrajeron seis singles ('Heaven', 'Run to you', 'Somebody', 'Summer of '69', 'Kids wanna rock' y 'It's only love', con Tina Turner). El disco alcanzó en 1985 la primera posición de las listas de Billboard y, como anteriormente, le llovieron los premios: dos "Grammy Awards", un "MTV Video Award" y cuatro "Juno Awards" canadienses. A principios de ese mismo año participó en la sesión de 'We are the world' y en julio inauguró la parte americana del "Live Aid" en Filadelfia. La actuación fue una verdadera sacudida para los presentes y para millones de telespectadores, y ese concierto se convirtió en un motivo de orgullo para el rockero de Vancouver: "Debo haber tocado al menos en un millón de conciertos... Para mí entre los mejores estarán siempre la actuación de Live Aid, la del Giant Stadium de Nueva York con la gira de Amnistía y el Prince's Trust".
Esta breve lista da una idea precisa del compromiso social que siempre ha caracterizado al artista: antimilitarista convencido, Bryan no titubeo en unirse a los seis días de apoyo a Amnistía Internacional en el verano de 1986, que tuvo como protagonistas en Estados Unidos también a U2, Sting, Peter Gabriel y Joan Baez. 'No hago política, mi compromiso con Amnistía se debe a la importancia de los derechos humanos, y mi simpatía hacia Greenpeace está dictada por la voluntad de salvar el medio ambiente. Se da el caso de que me interesa el mundo en el que vivo'. Desvanecido el eco de 'Reckless' y agotados los compromisos en directo, Adams y Vallance se zambulleron en la preparación del siguiente álbum: en 1987 se publico 'Into the fire'. Se trata del trabajo más personal e introspectivo del artista, que explica así su idea: ''Into the fire' narra la historia de un muchacho que ha llegado a un recodo importante de su vida y no sabe si girar a la derecha, a la izquierda o recto. Ésta era precisamente mi situación mientras trabajaba en el disco'. De él se extrajo un single, 'The heat of the night', pero también son dignos de mención temas como 'Rebel' -grabado originalmente por Roger Daltrey- y 'Remembrance day', una oda a los soldados que han luchado por su libertad y la de otras personas.
Con una banda compacta (Daye Taylor al bajo, Mickey Curry a la batería, Keith Scott a la guitarra y Johnny Blitz a los teclados) en 1987 llevó a cabo su enésimo World tour. El grupo realizó un trabajo memorable, confirmando que la esencia del rockero Bryan Adams sólo se puede comprender verdaderamente tras haberlo visto dar el máximo sobre un escenario: 'Adoro ir de gira, me encanta el estímulo que supone estar cada noche en una ciudad diferente con un público nuevo. Mi idea dé la diversión es estar en la carretera con mi banda'. En el año 1988, en Werchter, Bélgica, Bryan realizó el que hasta ahora se considera su concierto más prodigioso, se trata del 'Live! Live! Live!', al cual asistieron más de 50.000 personas. En este, Bryan presenta un recordatorio de sus éxitos clásicos, sobre todo del 'Cuts Like a Knife' y el 'Reckless'. Originalmente se había dispuesto que el concierto seria transmitido por TV, pero tal fue el éxito alcanzado y la asistencia del público, que se decidió grabarlo en su totalidad y ser expuesto al mercado. En el año 1990 participa en el 'The Wall', uno de los mayores y más pagados conciertos-álbum de la historia, en el cual, muchos artistas del mundo del rock participaron junto al legendario Roger Waters. Bryan interpretó: 'Young Lust' y 'Empty Spaces' (la primera, interpretada en solitario, y la segunda, dueto junto a Roger Waters).