Un crimen olvidado, silenciado y escondido, que se beneficio toda Alemania. Al principio, el trabajo forzoso se utilizó para doblegar y humillar a los opositores políticos de los nazis, así como a los presos comunes y los llamados "asociales". Con el tiempo, los nazis explotaron más y obligaron a los trabajadores, hombres y mujeres, a apoyar la economía de guerra.