En la isla de Birka en Suecia la tumba de un gran guerrero vikingo fue descubierta en 1878. Para los historiadores, él es el arquetipo del guerrero vikingo enterrado con honor por sus compañeros. En la década de 1970, una joven arqueólogo a cargo de inventariar los huesos de la tumba, presentó una hipótesis loca: ¡el esqueleto descubierto en el sitio de Birka no sería el de un hombre, sino el de una mujer! Durante cuarenta años, los resultados serán disputados por la comunidad científica. Hasta 2017, cuando un equipo de arqueólogos suecos reanudará la investigación y buscará pistas para sacar a la luz la verdad.