Son unas de las pirámides más grandes del planeta construidas hace unos 2.000 años en México por una civilización que se desvaneció entre el mito y la leyenda. Millones de toneladas de piedra y tierra que se alzan dominantes entre el paisaje, mostrando toda su riqueza y poder. Actualmente, siguen siendo el punto central de lo que en su día fue la majestuosa ciudad de Teotihuacán, la primera gran metrópoli del Nuevo Mundo.