Es uno de los crímenes más infames del siglo pasado, el asesinato de Rasputín en 1916. Conocido como un monje libertino y obsesionado con el sexo, en que según su visión lo acercaba más a Dios. Su supuesta trayectoria de poderes sanadores lo llevó al corazón de la familia del Zar, un personaje histórico misterioso y controvertido.