Éramos pequeños, no sabíamos como lidiar con la falta de aprobación o la injusticia, entre otras emociones difíciles digerir. Y para no salir lastimados, decidimos no sentir.
La consecuencia de no sentir fue que esas emociones quedaron estancadas en nuestro cuerpo y desarrollamos un escudo, pero las heridas no fueron sanadas.
En este episodio hablamos acerca del proceso de sanar heridas emocionales y de lo importante que es pasar por ese proceso para conectar con nuestro ser original.
Gracias por apoyar la iniciativa y por ser parte de este proceso de mutuo aprendizaje que se da a través de hablar libremente sobre estos temas.