El gobierno español ha concedido una via a la ciudadania a aproximadamente 500.000 inmigrantes indocumentados. La decisión se tomó mediante decreto real, evitando la aprobación parlamentaria, donde la ley controvertida no habría obtenido los votos necesarios. Los extranjeros que residían en España antes del 31 de diciembre de 2025, que puedan demostrar al menos cinco meses de residencia y no tengan antecedentes penales, podrán solicitar entre abril y junio de 2026 un permiso de residencia y trabajo de un año, renovable hasta por tres años. Se espera que los solicitantes que obtengan el permiso se integren en el sistema de inmigración regular de España, que concede la residencia permanente después de cinco años de residencia legal continua y otorga el derecho indefinido a vivir y trabajar en España. Después de esto, podrán solicitar la ciudadanía. En Estados Unidos, el programa DACA de la administración Obama otorgó permisos de trabajo y protección contra la deportación por períodos de dos años, pero no ofrecía una vía hacia la ciudadanía. El presidente del Gobierno Español, Pedro Sánchez, afirmó que la migración representa el 80% del crecimiento económico de España en los últimos años.
The Spanish government has granted a path to citizenship to an estimated 500,000 undocumented migrants. The decision was made by way of royal decree, bypassing parliamentary approval where the controversial move wouldn't have enough votes to pass. Foreign nationals who lived in Spain before Dec. 31, 2025, who can prove at least 5 months of residence, and have no criminal record can apply from April to June 2026 for a one-year residence and work permit, renewable for up to three years. Successful applicants are expected to transition into Spain's ordinary immigration system, which grants permanent residency after five years of continuous legal residence and grants an indefinite right to live and work in Spain. Individuals can then pursue Spanish citizenship. In the US, the Obama administration's DACA program granted work permits and protection from deportation for 2 years at a time, but did not provide a pathway to citizenship. Prime Minister Pedro Sánchez stated that migration accounts for 80% of Spain's economic growth in recent years.