El miércoles en Vermont, agentes del ICE provocaron una persecución automovilística cerca de una escuela secundaria, lo que derivó en un enfrentamiento con manifestantes afuera de a una vivienda; allí, los agentes utilizaron granadas aturdidoras y gas lacrimógeno para irrumpir por la fuerza, aunque finalmente no lograron hallar a su objetivo original, pero detuvieron a tres otros residentes. El enfrentamiento afuera de la residencia, situada en South Burlington, se prolongó durante nueve horas mientras los agentes esperaban una orden judicial para ingresar al domicilio. Aunque la policía local prestó asistencia en el operativo, el jefe de policía de South Burlington, William Breault, criticó duramente la operación federal, y en particular la decisión de iniciar una persecución automovilística cerca de una escuela. El gobernador republicano de Vermont, Phil Scott, declaró que la operación faltaba de capacitación, coordinación y liderazgo, y que recurrió a tácticas obsoletas que pusieron en peligro tanto a los manifestantes como a las fuerzas del orden estatales. Jueces federales emitieron órdenes de restricción de emergencia para impedir que el ICE trasladara a los detenidos fuera del estado, una táctica utilizada con frecuencia para aislar al detenido y complicar su representación legal.
On Wednesday in Vermont, ICE agents caused a car chase near a high school, which led to a standoff with protesters outside of a residence, where agents used flash grenades and tear gas to forcibly enter, eventually failing to find their original target but arresting three other residents. The standoff outside of the residence, located in South Burlington, lasted for nine hours as agents waited for a warrant to enter the home. Although local police assisted in the operation, South Burlington Police Chief William Breault harshly criticized the federal operation, particularly the decision to engage in a car chase near a school. Vermont's Republican Governor, Phil Scott, said the operation lacked training, coordination, leadership, and used outdated tactics that endangered both protesters and state law enforcement. Federal judges issued emergency restraining orders to prevent ICE from transferring the detainees out of state, a tactic often used to isolate the detainee and hinder legal representation.