La empresa de datos e inteligencia artificial Palantir, que mantiene importantes contratos con diversas agencias del gobierno estadounidense, ha publicado un manifiesto político. Entre sus veintidós puntos se encuentran la reinstauración del servicio militar obligatorio, el fomento del uso de la guerra asistida por IA y una propuesta para remilitarizar completamente Alemania y Japón, países que en la cúspide de su poder cometieron algunas de las peores atrocidades contra los derechos humanos de la historia. También critica la diversidad cultural, afirmando que algunas culturas son "regresivas y perjudiciales". El manifiesto se basa en el libro «La República Tecnológica», escrito por el director ejecutivo de Palantir, Alex Karp, que aboga por un cambio en la sociedad donde las empresas tecnológicas trasladen su enfoque de los negocios, las finanzas y los bienes de consumo a las aplicaciones gubernamentales y militares. El manifiesto provocó que más de doscientas mil personas en el Reino Unido solicitaran al gobierno cancelar los contratos con Palantir, y algunos miembros del Parlamento lo calificaron como los «desvaríos de un supervillano». Entre los contratos del gobierno estadounidense con Palantir se encuentra un contrato de cinco mil millones de dólares con ICE para tecnología de espionaje.
The data and artificial intelligence company Palantir, which holds major contracts with various US government agencies, has published a political manifesto. Among its twenty-two points is the reinstating of the military draft, encouraging the use of AI-powered warfare, and a proposal to fully remilitarize Germany and Japan, countries who at the peak of their power committed some of the worst human rights atrocities in history. It also criticizes cultural diversity, saying that some cultures are "regressive and harmful." The manifesto is based on the book "The Technological Republic," written by Palantir CEO Alex Karp, which argues for a shift in society where technology companies shift their focus from business, finance and consumer goods to government and military applications. The manifesto prompted more than two hundred thousand people in the United Kingdom to petition the government to break contracts with Palantir, with some members of Parliament calling it the "ramblings of a supervillain." Among the US government's contracts with Palantir is a five billion dollar contract with ICE for spying technology.