Sindicatos, grupos indígenas y otros colectivos están llevando a cabo protestas y bloqueos de carreteras a nivel nacional para forzar la destitución del presidente Rodrigo Paz en Bolivia. Estados Unidos actuó con rapidez para establecer vínculos económicos con Paz después de que su elección, el año pasado, pusiera fin a la era de políticas de izquierda asociada con el expresidente Evo Morales. La administración de Paz se ha caracterizado por la austeridad, el aumento del costo de la vida y, especialmente, por la eliminación de los subsidios a los combustibles, de los cuales dependían muchas personas. Otro factor de la agitación social se relaciona con el propio Morales, quien actualmente se encuentra en la clandestinidad para evitar ser arrestado bajo cargos de haber mantenido una relación con una niña de 15 años. Morales y sus partidarios sostienen que los cargos constituyen una forma de persecución política. La presunta víctima, ahora mayor de edad, ha solicitado la anulación del caso, declarando que no es una víctima y que no sufrió ningún tipo de explotación. El levantamiento social surge en un momento en que la administración Trump tiene en la mira a los líderes progresistas de América Latina y ha brindado apoyo directo al gobierno de Paz, calificando las protestas como un golpe de Estado.
Labor unions, indigenous groups and others are carrying out protests and nationwide roadblocks to force the ousting of President Rodrigo Paz in Bolivia. The US moved quickly to form economic ties with Paz after his election last year ended the era of leftist politics associated with former president Evo Morales. Paz's administration has been marked by austerity, increased living costs, and especially the removal of fuel subsidies that many people depended on. Another layer of the unrest relates to Morales himself, who is currently in hiding to avoid arrest for charges of having a relationship with a 15 year old girl. Morales and his supporters maintain that the charges are a form of political persecution. The alleged victim, now an adult, has filed a request that the case be annulled, stating that she is not a victim and experienced no exploitation. The social unrest comes at a time when the Trump administration is targeting Latin American progressive leaders, and has lended direct support to Paz's government, referring to the protest as a coup d'état.