El jueves, la Corte Suprema de Estados Unidos restringió la posibilidad de que los migrantes soliciten asilo en la frontera entre Estados Unidos y México al ratificar la política de "dosificación" del gobierno de Trump. El fallo, que se decidió con una votación de seis a tres, se basa en la definición de la palabra "llega" en la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Dicha ley permite que una persona que se encuentre físicamente presente en Estados Unidos o que llegue al país solicite asilo. La opinión de la Corte, redactada por el juez Samuel Alito, dictaminó que los migrantes detenidos en el lado mexicano de la frontera no han llegado legalmente a Estados Unidos, afirmando que "en el lenguaje común, nadie diría que una persona 'llega' a un lugar... antes de entrar en él". Esto revoca el fallo de un tribunal inferior que sostenía que los migrantes habían "llegado" al alcanzar un puerto de entrada, independientemente de si habían pisado físicamente suelo estadounidense. Esta decisión reactiva de hecho la política de "dosificación", mediante la cual los funcionarios de inmigración estadounidenses pueden limitar el número de solicitantes de asilo que se procesan cada día en los pasos fronterizos, alegando hacinamiento o escasez de recursos.
On Thursday, the US Supreme Court restricted the ability of migrants to seek asylum at the U.S.-Mexico border by upholding the Trump administration's "metering" policy. The ruling, decided by a six-to-three vote, revolves around the definition of the word "arrives" in the Immigration and Nationality Act. The law allows a person who is physically present in the United States or who arrives in the United States to apply for asylum. The Court's opinion, authored by Justice Samuel Alito, ruled that migrants stopped on the Mexican side of the border have not legally arrived in the United States, stating, "in ordinary speech, no one would say that a person 'arrives in' a place (…) before the person enters that place." This overturns a lower court's ruling that migrants had "arrived" when they reached a port of entry, regardless of whether they had physically stepped onto U.S. soil. This ruling effectively revives the "metering" policy, where U.S. immigration officials can limit the number of asylum seekers processed each day at border crossings by citing overcrowding or resource constraints.