Aquí te cuento la experiencia que tuve el Viernes Santo. No importa cuán lejos hayas caminado, Jesús es el camino de regreso. No importa cuánta confusión o dolor hayas vivido, Jesús es la verdad que aclara tu mente. Y si sientes que algo en ti ha muerto, recuerda que Jesús es VIDA. Y todo lo puede resucitar.