En muchas familias, hogares y culturas, nos han domesticado, especialmente a las mujeres a esperar a ser salvadas por un príncipe azul o por extraterrestres…o sapos…
Nacemos con la capacidad para salvarnos a nosotras mismas pero nos enseñaron lo contrario.
¡Bendita la experiencia mas dolorosa que me ha tocado vivir pues vino a despertarme, susurrarme y recordarme que soy completamente capaz de salvarme a mi misma!
En este epi te muestro aprendizajes que han llegado a mi en los últimos dos años y que me impulsaron a conectarme a diario conmigo, en mi eterno presente, para crear y cultivar mi ser mas elevado; ese que me salvará las veces que sea necesario.