¿Te cuesta empezar a comer mejor? ¿O dejar el celular a la noche? Hoy te comparto una estrategia tan simple que parece obvia, pero puede cambiar tu forma de vincularte con los hábitos: la regla de los 20 segundos. Menos fricción para lo que sí querés. Más dificultad para lo que te hace mal. Lo que repetís, te transforma.