Lo mejor que podemos hacer cuando estamos angustiados es recurrir a Dios, abrazarnos de su gracia y llamarlo. ¡Dios mío, ayúdame!
“Lleno de angustia llamé a mi Dios, y él me escuchó desde su templo; ¡mi oración llegó hasta sus oídos! 2 Samuel 22:7 TLA
Sígueme en mis redes como @wenddyneciosup
Distribuido por:Genuina Media
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.