Hay familias enteras que solo pueden pagar la renta de un cuarto por un sólo día. Si a la noche siguiente, luego de pedir dinero, lavar parabrisas, vender chicles o cigarros, juntan lo suficiente volverán a dormir ahí, sino, irán de vuelta a los bajo puentes, junto a las más de 2,000 personas en situación de calle que hay en la capital.
Ricardo Hernández nos presenta dos historias sobre cómo es acabar en la calle. Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See https://pcm.adswizz.com
for information about our collection and use of personal data for
advertising.