1Samuel 1:1-8
- El dolor que nos lleva a Dios (vv. 1-8)
- Ana sufría esterilidad y burlas constantes, lo que le causaba tristeza profunda.
- Su dolor no la alejó de Dios, sino que la empujó a buscarlo.
- Aplicación: el sufrimiento puede amargarnos o acercarnos más al Señor.
- La oración que entrega (vv. 9-16)
- Ana derramó su alma delante de Dios con sinceridad.
- Su oración no fue egoísta: pidió un hijo, pero lo prometió al servicio del Señor.
- Aplicación: la oración madura no exige lo que quiere, sino que entrega lo recibido a Dios.
- Comentar sobre los trabajos que recibimos, y las bendiciones
- El Dios que responde (vv. 17-20)
- Dios respondió a la oración de Ana con un hijo, Samuel.
- Pero antes de la respuesta visible, Dios trajo paz a su corazón.
- Aplicación: Dios no solo responde con bendiciones externas, también transforma nuestro interior al confiar en Él.
Preguntas para discusión (10-15 min)
- ¿Qué situaciones dolorosas en tu vida te han acercado más a Dios?
- ¿Qué aprendemos de la forma en que Ana oró en vez de reclamar o quejarse?
- ¿Cómo cambiaría nuestra vida de oración si pidiéramos más para la gloria de Dios y no sólo para nuestra comodidad?
- ¿Qué bendiciones (cosas que ya has recibido) podrías ofrecer al servicio del Señor (tiempo, talentos, familia, recursos)?