Esta semana quiero invitarte a conocer la historia de Paloma. Una mamá que admiro, no por el reto que le tocó enfrentar (que es un gran reto), sino por la mamá que es, su filosofía y la entrega a sus hijos. Sé que tú y yo tenemos mucho que aprender de ella. Te pido me ayudes a difundir su mensaje, porque para tener un mundo más empático, no sólo se necesitan madres y padres criando una nueva generación, se necesita a una sociedad entera.