Me he quedado bien agusto.
El arte genuino no necesita permiso de una industria para ser válido. Cuando creas desde la honestidad:
Tu voz es única: No está diluida para complacer a las masas.
La satisfacción es inmediata: No depende de una validación externa o económica.
Eres libre: El mercado es una jaula; la expresión pura es el cielo abierto.