La prueba es el momento en el que pasamos del biberón al vaso. Es el momento en que pasamos de gatear a caminar. Lo que quiero decir es que la prueba es el momento en que Dios nos hace crecer y madurar.
A muchos les gustaría quedarse para siempre en la infancia espiritual. Sin profundizar en las cosas de Dios, conociendo solo las cosas básicas del Evangelio, asistiendo a la iglesia solo los domingos.
Pero debido a que somos hijos de Dios, vendrá sobre nuestra vida, en algún momento, la situación definitiva. Aquella prueba que nos va a definir como cristianos, como hijos de Dios y como personas.