Queridos hermanos, algo similar puede suceder en nuestra vida cuando alabamos a Dios y llevamos una vida de acción de gracias.
Las puertas que están cerradas, las cadenas que nos atan, las circunstancias adversas que nos rodean, serán derrotadas por medio de la gratitud y la alabanza a Dios.
En nuestra vida diaria, debemos aprender a dar gracias a Dios y alabarle.