¿Saben por qué razón el reino de Dios perdurará para siempre mientras que el reino de las tinieblas será destruido?
Porque el reino de Dios es un reino de amor y misericordia, mientras que el reino de las tinieblas es un reino de egoísmo e individualismo.
El amor dura para siempre, porque el amor es de Dios. Sin embargo, el egoísmo, que es la ausencia de Dios, será finalmente destruido.
Amados, permítanme preguntarles: ¿quieren ustedes ser felices? ¿Quieren gozar y disfrutar de esta vida?
Entonces, inviten a Jesús a sus vidas y obedézcanlo en todo. Pues donde está el Señor Jesús, está el amor. Y donde hay amor, nada falta.