Hay algo que es sumamente precioso para Dios. No es oro, ni la plata ni las piedras preciosas. Es algo de mayor valor ante los ojos de Dios. Se trata de un corazón que, humilde, se arrepiente de sus falta y se vuelve al Señor.
Want to check another podcast?
Enter the RSS feed of a podcast, and see all of their public statistics.