Aquellos que comienzan a llevar una vida de obediencia a Dios y a su Palabra siempre tienen éxito, por regla general.
La paz de Dios viene a ser la constante en sus vidas. Su corazón se encuentra lleno de gozo y tienen una fuerte esperanza.
En conclusión, ríndase al Señorío de Cristo y viva una vida de acuerdo a sus mandamientos.
Solo de esta forma Él podrá obrar en usted y así tendrá la paz que sobrepasa todo entendimiento.