Listen

Description

Mis amados, para vivir una vida plena y feliz, primero hay que aferrarnos al Dios que está cercano a los afligidos y necesitados.

Hay que huir de un corazón altivo como el hombre que corre para escapar del fuego de un incendio, y hay que humillarnos ante Dios.

Al hacerlo, Dios interviene y nos libra, dándonos vida nueva y esperanza.