Si queremos vencer en esta vida y ser bendecidos, tenemos que tomarnos enserio nuestra vida de oración y nuestro estudio y meditación de la Palabra de Dios.
Aquella persona que no ora, que no medita en la Palabra de Dios, que no se deleita en los caminos de Dios, entonces, ¿ de dónde sacará fuerzas y aliento en los momentos más difíciles de la vida?
Lo cierto es que la adversidad y la ansiedad hacer sentir sus efectos con mayor presencia en aquellos que no tienen una comunión cercana con Dios.