El profeta Miqueas nos advierte de no pensar que las cosas de este mundo tales como las riquezas o la posición, o las religiones e ideologías humanas son el camino a seguir.
Debemos apegarnos al camino de Dios, a lo que Él ha dejado para nosotros en su Palabra.
De este modo, tendremos un éxito verdadero y una paz duradera.