Sabes cuantas son las horas del Sol. Cuando amanece nos recuerda saludarlo. Las vivencias de algún loco cantor que se invento una canción para adorarlo. Mirando ojos en fuego mirando el centro del tiempo, como en el rostro sintiendo el viento como un eternum. Cantos y poemas de la forma de mirar tantos con dilemas de carácter coloquial. Tiempos inquietos muchos problemas la vida es un amplio mar, delante del cuerpo un fuego vital. Necesario es saber con los ojos del ver en la cuna de nuestro campo, y la forma de ser al principio el poder de la contra nos dio su espanto. Sabes muy bien que el asunto es un tren, si te subes ya vas viajando, tiene que ser el puerto inicial.