El proyecto artístico de Alejandro Torre comienza en las paredes de su lugar de origen, la cuenca minera asturiana: una combinación de decadencia industrial y tradición "obrera".
Su sonido procede directamente de la vertiente más intrincada de la electrónica combinada con los impulsos rítmicos del techno sólido y de raíces europeas, dando lugar a una criatura difícil de clasificar y de gran personalidad y riesgo.
Algunos de sus primeros eps, publicados en sellos como Kaos, Traces o 30Drop, recibieron el apoyo de Hector Oaks, Ancient Methods, Tensal, Stephanie Sykes o Philipp Strobel por nombrar algunos.