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Las bandas de Artie Shaw y Glenn Miller fueron parte de la banda sonora de los últimos años 30.

Orlando de la Rosa perteneció a una importante generación de pianistas-compositores que por esa época incidió en el curso estilístico y armónico de la canción y el bolero.

Entre estas figuras vale la pena destacar a René Touzet, Juan Bruno Tarraza, Margarita Lecuona, Mario Fernández Porta, Bobby Collazo, Isolina Carrillo, Julio Gutiérrez, Adolfo Guzmán y Bola de Nieve, entre otros.

Cuando la influyente corriente del swing comenzó a resonar en los repertorios de la isla, cobraba auge la era de los conjuntos soneros y el danzón de nuevo ritmo le daba un nuevo aire a las charangas.

Entre las formaciones que matizaron la corriente del swing, marcada por los big bands, sobresalió un efectivo, acoplado y armonizado cuarteto vocal norteamericano, acompañado en la pantalla cinematográfica y en discos por la mítica banda del trombonista Glenn Miller. "The Modernaires", una verdadera inspiración.

En RHC Cadena Azul la pianista y compositora Isolina Carrillo fundó en 1944 su cuarteto “Siboney”. A continuación, y tras el rastro de aquellas formaciones vocales cubanas, llegan Omara Portuondo, Leonel Bravet, José Antonio Méndez y Eligio Varela, completando el cuarteto "Loquibambia" del año 1949.

Primera versión en discos de "Átomo", original de Luis Yáñez y el Niño Rivera. Con arreglo del Niño, así quedó en discos Panart este clásico del feeling donde la juvenil formación dirigida por Frank Emilio Flynn, se unió al Conjunto Casino.

Volvemos a la obra de Orlando de la Rosa, esta vez acompañando a su cuarteto en una veterana presentación en CMQ Radio. “No vale la pena”, clásico de su autoría. Año 1951: Elena Burke, Adalberto del Río, Aurelio Reynoso y Roberto Barceló.

Sorprendido por la muerte a los 37 años, Orlando de la Rosa dejó sin embargo numerosas obras: “Nuestras vidas”, “Mi corazón es para ti”, “Cansancio”, “Anoche hablé con la luna”, “Que emoción” (considerado su último tema), “Serenata mulata”, “La mazucamba” y “Vieja luna”. Celia Cruz y el tenor venezolano Alfredo Sadel nos recuerdan estas dos últimas piezas.

El catálogo Panart de 1953 ponía en órbita el llamado "conjunto eléctrico" del pianista Julio Gutiérrez, acompañando a la cantante boricua Lucy Fabery. El espíritu de estas producciones pioneras fue dándole presencia al jazz cubano en la industria del disco.

De la sencilla "descarga", nombre con que ya se conocía entre los músicos, fue cristalizando esta importante categoría.

En los estudios de la calle San Miguel, finalizando los años 50's, Ramón Sabat propició la grabación de las famosas "jam sessions".
Junto a los pianistas Julio Gutiérrez y Pedro Jústiz "Peruchin", descubrimos a destacados instrumentistas de aquel momento como los saxofonistas Edilberto Scrich, Chombo Silva y Emilio Peñalver; el trompetista Alejandro "el negro" Vivar; el flautista y compositor Juan Pablo Miranda; el contrabajista Salvador Vivar; Chuchú Esquijarrosa en los timbales; el compositor José Antonio Méndez en la guitarra eléctrica, y Walfredito de los Reyes, Marcelino y Oscar Valdés en las percusiones. Para preservar y llevar al máximo el ambiente de descarga los músicos ignoraron, todo el tiempo, que estaban siendo grabados.

Continuamos con Walfredito de los Reyes. Con su banda del "Casino Parisien", con Yoyo Casteleiro al piano y las voces de Kiko Rodríguez y Marta Rams, completaba un espléndido álbum, grabado hacia 1958 en los predios del popular cabaret habanero.

Tres piezas para la memoria: "Coco seco" una guaracha de Ernesto Duarte, "Mambo inn", tema del boricua Tito Puente y "Descarga" un mambo rápido (modalidad que Pérez Prado dio a conocer como "batiri") original de Chico O'Farrill.