Como en los días de los ferrocarriles o la electrificación, se está construyendo una economía antes de que entendamos del todo para qué servirá. En medio de ese paisaje extraño, Carlos Slim parece apostar a eso: al combustible silencioso del futuro cercano. No compra solo pozos, compra permanencia. Un asiento en la mesa donde se repartirán las nuevas fichas del poder económico. En este capítulo Jonathan conecta puntos que rara vez se miran juntos: la sobreproducción de crudo, la OPEP, Trump, Pemex y la nueva fiebre por la energía que provocan los centros de datos y la inteligencia artificial.