El inefable Albert Pyun firma esta trepidante e intimista cinta de ciencia ficción y tiros, con algunas escenas dignas de alguien con parálisis cerebral y otras que solo puede hacer un genio como él la peli está bastante entretenida. Aparecen cyborgs, alguna cachonda enseñando pechamen, una niña fans rara, giros argumentales y flash backs, pipas que disparan pepinacos y una gran conjura mundial cyborg. El prota es un van dame de baratillo pero muy solvente y la trama es retorcida como la mente de su creador, lo tiene TODO.