Rosa María, de veintisiete años, dependienta de unos grandes almacenes, soltera, hermosa y muy sociable, padece de ecmofobia o terror a los objetos rematados en punta. Confiesa ensoñecerse con la siguiente fantasía erótica:
Un hombre, emasculado y manco, es objeto de su lúbrica pasión, paciente de cuantas perversidades puedan ocurrírsele a ella.
José Ángel, de cuarenta años, abogado en ejercicio, casado, padre de dos hijos y homosexual clandestino, lleva tres años en tratamiento de una severa anancastia, fobia caracterizada entre varias manifestaciones más, por una compulsión irrefrenable hacia la limpieza, por la sensación constante de suciedad. Si estrecha la mano de alguien en el saludo ordinario, ha de correr de inmediato a lavarse. Si consulta papeles o un libro, idem de idem. Si uno de sus hijos toma asiento sobre sus rodillas para ver la televisión, se ve sometido a un tenso esfuerzo para soportar al pequeño. Invariablemente piensa que las posaderas del niño están sucias, y que tal suciedad tiñe sus piernas. Confiesa practicar en sus clandestinas expansiones homosexuales, sin embargo, la coprofagia. Ello, una vez concluido el trato erótico, la aventura sexual mediante pago en moneda de uso corriente, le provoca nauseas de las que tarda en recuperarse varios dias, abandonando su trabajo y recluyéndose. Su mujer, pues se lo ha dicho él, cree que padece gastritis, ella no sabe nada de su tratamiento psiquiatrico.
Pilar, de veinte años, estudiante, padece un terror insufrible hacia los insectos en general y especialmente hacia las hormigas. Experimenta un placer indescriptible, casi orgásmico según sus propias palabras, cuando sin que nadie la vea, o cuidando de ello al menos, acude a cualquier descampado de la ciudad, selecciona un hormigero, se acuclilla y orina allí. Pensar que las hormigas puedan devorarla por sus partes más íntimas y satisfacerse a la vez en la destrucción del hormigero, colma profundamente su ansiedad. Sólo entonces es capaz de enfrascarse en el estudio de las ciencias naturales. Asegura que su pretensión es la dedicarse a la entomología.