Listen

Description

Se requiere de mucha humildad para reconocer que no tenemos el corazón tan puro como deberíamos y que estamos muy lejos de ser perfectos.

Debemos reconocer que a la mayoría de nosotros, no nos gustar ser revisados, supervisados, mucho menos probados o evaluados por otras personas. ¿Qué difícil es cuándo nos cuestionan, cierto?

Pero con Dios es y debe ser diferente.