La educación dominicana enfrenta retos críticos enfocados en elevar la calidad del aprendizaje, mejorar la infraestructura escolar, garantizar la equidad y actualizar la formación docente. Persisten brechas de acceso entre zonas rurales y urbanas, baja comprensión lectora, deserción escolar, necesidad de mayor tecnología y la urgencia de adaptar el currículo a las demandas del mercado laboral.