Como usted ya lo sabe crecí en una familia Cristiana y desde muy temprana edad me inculcaron la fe y la confianza en Dios. Desde joven me enseñaron que en la vida había 3 decisiones que nunca debería tomar a la ligera: 1) ¿a que me voy a dedicar toda la vida?¿Qué voy a estudiar? A eso me refiero 2) ¿con quién me voy a casar? Ya que el matrimonio es para toda la vida y por último 3)¿en donde voy a pasar la eternidad?. Cada una de estas 3 decisiones llevan consigo un factor en común y ese es: dar todo y entregar todo.