Aunque a veces parezca que nuestras Fantasías viven en secreto dentro de nuestra mente---que nadie las sabe y no son gran cosa---en realidad dañan la forma en que funciona nuestro cerebro y nos impiden conectarnos con nosotros mismos y con los demás. Nuestras fantasías, ya sean sexuales o no, son el intento desesperado de nuestro cerebro de sanar nuestra Vergüenza Tóxica. Lamentablemente no funcionan para sanarla, de hecho, la empeoran. Aprende por qué es así, cómo tus fantasías están dañando tu cerebro y cómo liberarte de ellas de una vez por todas.