Como cada fin de semana nos juntamos para servirnos un par de cubitas, pese a que el hígado ya pide tregua y sentimos que las esposas nos ven cada vez un poco más feo.
Pero, aun con las miradas asesinas, en esta ocasión aprovechamos la cercanía del Día del Trabajo para hablar sobre las experiencias de haber tomado en grandes cantidades una noche antes de tener que presentarse de forma responsable a la oficina, a "trabajar", mientras tus órganos internos emprenden una encarnizada batalla por no dejar de funcionar.
Escúchanos en este octavo episodio, y acuérdate de todas las veces que también tú llegaste de forma poco conveniente al trabajo después de haberte tomado Medio Vaso de Vino o tal vez muchos, muchos más.