"Si toma, tome taxi" reza la tan conocida frase que tiene toda la razón del mundo. Y es que aunque sea de forma involuntaria, el alcohol y la conducción no deberían mezclarse nunca.
Y aun así la juventud, la inexperiencia y la irresponsabilidad se conjugaron para traer en este episodio anécdotas de pedas en carros que no quisiéramos a veces recordar.
Ahora solo queda reírnos y jurar no repetir las historias de este episodio quince mientras levantamos otro Medio Vaso de Vino como cada semana. ¡Salud!