La historia de vida de Graciela nos muestra como ejemplo que el consumo de dr*g4s* solo tiene 3 caminos: la cárcel, la calle o el panteón. "Yo pensé que iba a poder parar, pero no quería. Yo quería saber ¿Cómo sacar? ¿De dónde? Y me involucré en ese tipo de cosas hasta que caí presa"