LA AMARGURA ES UN ESTORBO EN NUESTRAS VIDAS.
Es un veneno que nos contamina y también contamina a otros.
HEBREOS 12: 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminado.