La música sinfónica y la SINFONÍA están directamente relacionadas con la evolución de la orquesta. Su tamaño ha crecido con el tiempo: mientras una Orquesta de Cámara con una docena de instrumentos era suficiente para interpretar las primeras sinfonías, las últimas de Haydn ya necesitaban entre 30 y 40 músicos y para una de Gustav Mahler se requieren cerca de 100. La sinfonía se escribe en una partitura musical que contiene las partes de todos los instrumentos y cada músico toca la parte que le corresponde al suyo.