En este episodio descubrimos lo que la Biblia enseña sobre cómo debemos cuidar nuestro cuerpo como templo del Espíritu Santo. Aprendemos que ya no nos pertenecemos a nosotros mismos, sino que fuimos comprados por Cristo, por lo que debemos honrarlo en nuestra manera de vivir, hablar, vestir y alimentarnos. Un mensaje práctico que nos llama a la santidad en lo físico y en lo espiritual.